- Un premio máximo de 30.000 veces la apuesta es enorme para 30 líneas
- Los Giros de Bono amplían la cuadrícula a 8 filas y 80 líneas
- La Piruleta Mágica da efectivo o tres transformaciones distintas en comodines
- Arte de golosinas alegre y cuidado que funciona muy bien en móviles
El RTP publicado del 94,89% queda por debajo del 96% que muchos jugadores usan como referencia, lo que implica una ventaja de la casa algo mayor que en muchas tragamonedas recientes. En una sola sesión esa diferencia queda tapada por la suerte, pero a largo plazo se nota, así que Candy Bars 2 encaja mejor como opción de entretenimiento que como juego de rentabilidad.
La volatilidad es alta y la estructura lo explica. El juego base reparte un goteo constante de premios de línea y algún Premio Dulce, pero los resultados importantes dependen de una buena transformación de la Piruleta Mágica o, sobre todo, de los Giros de Bono en la cuadrícula ampliada de 8 filas. Estas activaciones pueden llegar muy separadas, de modo que es habitual encadenar tramos tranquilos hasta que una sola función decide la sesión.
El premio máximo de 30.000 veces la apuesta es un techo llamativo para un juego de 30 líneas y refleja cuánto pueden multiplicar los resultados la cuadrícula de 80 líneas y las grandes transformaciones Wild Whirl. No hay botes, así que todo depende de las funciones y de los premios de línea. Las apuestas van de 0,16 a 16 por giro con una estructura fija de 16 monedas, cómoda para controlar el presupuesto pero poco flexible. En conjunto, Candy Bars 2 conviene a quien acepta cierto riesgo a cambio de un techo alto y disfruta de funciones capaces de cambiar toda la pantalla de golpe.

